Por Nerea Pérez Monje
La película de Sophie Deraspe está inspirada en Antígona de Sófocles. Lo sabemos porque además de que la propia autora hable de ello y las referencias son claras.
El primer guiño que vemos está en el nombre de los personajes, que es prácticamente el mismo, y que da título a la película (Antigone) A partir de aquí, si conocemos la obra, podemos suponer la caracterización de cada personaje, aunque algunos no son tan fieles (como Creonte/Christian) y otros cobran sentido gracias a la obra original (como Teresa/Tiresias).
El argumento de la obra es similar, pero en película las muertes son simbólicas: la de Polinices se representa a través de su arresto, la de Antígona y Hemón a través de la deportación. Aun así, la directora es fiel a la intención de Sófocles: los personajes, más concretamente Antígona, están dispuestos a perder su ciudadanía (sea por la deportación, arresto o muerte) por ser fieles a sus convicciones. En la película, Polinices y Eteocles no conflictúan en ningún momento, y la figura de Polinices hace llevar el dilema completamente al extremo porque no es completamente bueno (Antigone sabe que roba y que está en bandas) y aparece en el juicio porque lo han encontrado, se pierde todo lo que Antígona ha luchado por él, de forma que Antígona tiene que reflexionar hasta qué punto está dispuesta a luchar por su familia.
La parte visual de las referencias son los símbolos, pero también hay referencias en la trama. El tema central, que es el dilema de Antígona, se mantiene, pero mientras en la obra de Sophie Deraspe tiene que elegir entre ley humana y familia, en la de Sófocles tiene que elegir entre ley humana y ley divina. La familia también tiene importancia, pero no tanta. De esta forma, vemos la intención de cada autor y cómo la religión, que para Sófocles era el tema central, en esta adaptación se pierde. El clímax del dilema está en el encuentro de Antígona con Teresa (que representa a Tiresias) y es la referencia más literal de la obra clásica: Teresa está ciega, al inicio hay una broma sobre que le llame “Señor” en vez de “Señora”, Antigone habla explícitamente del dilema y Teresa menciona la palabra muerte y habla de ella como única escapatoria del dilema, que en la película no es literal, porque Antígona es deportada, pero en la obra original sí. Al final, Antigone no sabe si es real o lo ha soñado, lo que envuelva la escena en una especie de misticismo que caracteriza muy bien al adivino.
Sophie Deraspe también mantiene otros temas como la defensa de los jóvenes. Hay un enfrentamiento entre Hemón y su padre en el que el joven defiende la juventud, el adulto la subestima. “¿Es que entonces los que somos de mi edad vamos a aprender a ser razonables de jóvenes de la edad de éste?”
En la película Hemón le dice a su padre “Tal vez los viejos deberían aprender de los jóvenes”.
También las dos hacen una crítica de lo establecido, concretamente los sistemas políticos/judiciales. En Antigone, además, la protagonista expone la burocracia kafkiana: un sistema administrativo irracional lleno de trámites absurdos y jerarquías inhumanas que generan impotencia; y el abuso de poder, en el caso de la obra, Creonte aprovecha su posición para mandar ejecutar sin recibir castigo (terrenal), en el caso de la película, la policía asesina impunemente también.
El cambio de soporte (de teatro a cine) también provoca la adaptación de los coros, que están representados por los vídeos de las redes sociales; permite que haya más personajes, haciendo que la función de algunos se reparta, por ejemplo, Christian no es el único responsable del sistema injusto, sino que la culpa está repartida entre la policía, los jueces…
Las constantes referencias a la obra clásica crean una especie de ironía trágica: el espectador conocedor de la obra clásica puede suponer el destino de los personajes y su inminente caída. La ironía no solo es un recurso estético, también reafirma la importancia del espectador en el arte. El autor consigue que conocer el relato, saber lo que va a ocurrir, no hace que se pierda el interés en la obra sino lo contrario, hace que el espectador tenga curiosidad o incluso se sorprenda viendo cómo se trata le relato y, además su figura cobra importancia en la historia porque esos elementos son creados específicamente para el espectador, no para los personajes, que ni siquiera los identifican. Además, gracias a esta comparación se puede construir una buena crítica, más completa, y hacer una reflexión más profunda sobre los temas de la película, que en definitiva nos ayuda a reflexionar sobre nuestra propia vida, porque esos temas (los que trata Sófocles más universales, los de Sophie Deraspe más actuales), aunque puedan parecer ajenos, también forman parte de nuestra vida: los conflictos, la familia, la inmigración, la justicia, los valores…