Por María Santos Falagán

Incendies es una película dramática dirigida por Denis Villeneuve, basada en la obra teatral de Wajdi Mouawad. 

En Incendies la búsqueda de la verdad es el motor, el eje central entorno a lo que gira todo lo demás. En el presente, Jeanne y Simon buscan la verdad que su madre se esforzó en ocultarles; en el pasado, Nawal busca la verdad detrás de la guerra civil y el paradero de su hijo.

¿Por qué la verdad y el dolor están relacionados? 

En la mayoría de los casos, conocer la verdad lleva también a experimentar dolor (enfrentar secretos, problemas, traumas, injusticias…). Con dolor podemos referirnos a muchos distintos sentimientos, como tristeza, agobio, impotencia, rabia, o enfado, ya que existen infinitas formas de sobrellevar ese duelo, es decir, el proceso interno de aceptación y reconstrucción emocional tras una pérdida, una revelación o una experiencia profundamente dolorosa. 

También podría interpretarse a la inversa: en realidad las situaciones dolorosas en las que se encuentran los personajes son las que los empujan a querer buscar la verdad. En el caso de Nawal, la situación horrible en la que se encuentra el país en el que vive y el impacto directo que tiene eso en su vida; en el caso de los gemelos, la reciente muerte de su madre después de esos 5 años de silencio. 

EL DOLOR COMO RECURSO 

A partir de la relación entre verdad y sufrimiento, el dolor se convierte en un recurso narrativo fundamental en Incendies, ya que a través de él se construyen los personajes y el desarrollo de la historia. En muchos casos es el dolor el que guía por completo las acciones de distintos personajes, sean estas positivas o negativas. 

EL DOLOR DE NAWAL 

Nawal es un personaje que vive una vida totalmente marcada por el dolor.  

Desde su infancia, Nawal crece en una familia con pensamientos muy radicales. Con tan solo catorce años, su propia familia asesina a Wahab, el padre de su hijo. Ella se ve obligada a continuar con el embarazo y a separarse del niño nada más nacer, una experiencia que marca el inicio de un dolor permanente en su vida. 

Tras pasar unos años viviendo en la ciudad, la guerra civil estalla con fuerza en todo el país. Ante esto, Nawal decide emprender la búsqueda de su hijo antes de que sea demasiado tarde. Sin embargo, fracasa e su búsqueda y vive en primera persona los horrores de la guerra, lo cual solo hace aún peor su sufrimiento. 

Los años que pasa encarcelada en la prisión de Kfar Ryat suponen un punto de inflexión definitivo. Allí es torturada y da a luz a los hijos gemelos fruto de la violación de Abou Tarek, concentrándose en esta etapa el mayor grado de violencia física y emocional que experimenta. 

Cuando finalmente logra recuperar la libertad y marcharse a vivir a Canadá, Nawal atraviesa la única etapa relativamente tranquila de su vida mientras cría a sus hijos. No obstante, esta calma se rompe tras descubrir la verdadera identidad de su hijo, revelación que la sumerge en un duelo silencioso de cinco años, hasta su muerte. 

Se puede afirmar que el dolor de Nawal no aumenta ni disminuye entre la obra teatral Incendios y su adaptación cinematográfica, sino que se matiza a través de nuevos momentos clave. En la obra teatral, además de los episodios que también aparecen en la película, se incorporan o desarrollan de manera diferente escenas relacionadas con varios personajes. La huida forzada de Wahab, la separación de Sawda y el peso simbólico del deseo de la abuela de ser enterrada dignamente diversifican el dolor de Nawal y muestran sus distintas facetas en lugar de centarse solo en la pérdida de su hijo.  

EL DOLOR DE JEANNE 

Jeanne desde el principio está predispuesta a cumplir la última voluntad de su madre, es decir, a encontrar la verdad de su propia identidad y sus raíces. 

Sin embargo, también sufre a lo largo de la historia con cada descubrimiento que le hace darse cuenta de lo dura que fue la vida de su madre. 

Lo que más llama la atención es su forma de usar el pensamiento matemático como escudo cuando algo la impacta o la confunde (Rasgo mucho más presente en la tragedia Incendios). Incluso cuando ya sospecha la verdad, sigue buscando usar la lógica y obtener únicamente soluciones claras, más sencillas. 

Se puede decir que Jeanne comparte el dolor de su madre y es mucho más madura porque acepta su duelo y su pasado. 

EL DOLOR DE SIMON 

Conocemos a Simon directamente recibiendo el testamento de su madre y sus últimas voluntades, y desde un inicio se muestra desinteresado y cerrado ante la idea de tener que buscar a unos supuestos padre y hermano desconocidos. Simon no interpreta esas últimas voluntades como una liberación, sino todo lo contrario.  

El dolor de Simon no solo nace de la muerte de Nawal, sino en general de la relación que ambos mantenían. Se da a entender que (al menos a ojos de Simon), Nawal no fue una buena madre, que fue distante y siempre tuvo cosas que ocultar de ellos.  

“No me siento culpable. Ella no está. Ahora estoy en paz”  

Sin embargo, su dolor cambia y evoluciona a lo largo de la historia. En principio es rabia hacia su madre y todo lo que simboliza para él. A medida que conoce su historia, empieza a sentir otros tipos de dolor, relacionados con la culpa, la vergüenza, la confusión…  

En Incendios, el dolor de Simon es mucho más intenso y violento que en la película. Él vive con una rabia constante porque siente que su madre lo dejó sin explicarle nada sobre su vida y su origen. Esa frustración se convierte en rechazo hacia todo lo que tenga que ver con Nawal. 

EL DOLOR DE NIHAD 

Nihad es separado de su madre desde el nacimiento y crece sin identidad ni origen. Ese vacío causado por no saber de dónde viene ni por qué fue abandonado se convierte en el principal factor que moldea su persona y su destino.  

Lo más característico de su dolor no se expresa con llanto, sino con actos. La falta de afecto y de pertenencia hace que se convierta en una persona brutal y cruel. Esto se ve a lo largo la película cuando busca poder y control trabajando como tirador (perpetuando también el dolor que él mismo ha sufrido).  

En la obra original, la violencia y brutalidad que nace del dolor no es suavizada, sino directa. Vemos a un Nihad demente y desconectado de la realidad, todo esto surgido de la misma fuente de dolor: el abandono, la pérdida de su identidad, el desarraigo…  

representa de manera más cruda y directa el dolor producido por la guerra, precisamente porque su violencia, sin filtros, busca expandir y reproducir el mismo sufrimiento que él padece. En la obra, él no es solo una víctima de la guerra, toda su existencia es también su consecuencia. 

EL DOLOR DE WAHAB 

Wahab aparece muy poco en la tragedia, pero en esta tiene más representación e importancia que en la película. Su dolor es causado principalmente por la guerra y todo lo que pierde por culpa de ella. Vive huyendo, marcado por la violencia y por la muerte de personas importantes en su vida. 

EL DOLOR DE HERMILE 

Hermile es el antiguo jefe de Nawal y el notario que tiene que ocuparse de su testamento. Se muestra como un personaje que respeta a Nawal tras haberla acompañado durante los últimos años de su vida. En la película actúa de forma serena, como un guía para los gemelos que solo busca que las últimas voluntades de Nawal se cumplan y los hermanos encuentren la verdad. En cambio, en la obra original parece mucho más afectado y cercano a Nawal, como si el hecho de tener que hablar de su muerte, su funeral o su testamento le incomodara más de lo que se deja ver en la película.  

EL DOLOR DE SAWDA  

Sawda es un personaje que solo está presente en la tragedia, pero aún así toma gran importancia y protagonismo, llegando incluso a convertirse en un referente para Nawal. 

Su sufrimiento nace de la guerra: haber visto su país destruido y a sus seres queridos arrebatados por la violencia.  Sawda decide transformar ese dolor en palabra y canto como actos de resistencia frente al miedo. Además, su dolor es solidario: acompaña a Nawal y comparte con ella riesgos y problemas, mostrando una empatía que nace de reconocer el sufrimiento ajeno como el suyo propio y darle la misma o mayor importancia. Sawda se convierte en un símbolo de esperanza para Nawal y un referente, por eso mismo adopta su hábito de cantar cada vez que necesite valor (esto sí se conserva en la película, pero sin explicación). 

EL DOLOR COLECTIVO 

En el Líbano de la época en que se inspira Incendios, el país estaba marcado por una guerra civil larga y devastadora que enfrentó a diferentes grupos religiosos, políticos y armados. Las ciudades quedaron divididas, muchas familias fueron separadas por la violencia y miles de personas tuvieron que huir o vivir con miedo constante. En ese contexto, todos compartían un dolor colectivo, porque la guerra no distinguía entre bandos: afectaba por igual a civiles, combatientes, mujeres, hombres y niños. Era un tiempo en el que la pérdida, el miedo y la rabia formaban parte de la vida diaria, dejando marcas profundas en toda la sociedad. 

Esto se representa perfectamente en Incendies ya que el dolor causado por la guerra afecta a todos, directa o indirectamente. La vida de Nawal y Nihad se ve marcada por el trauma, el conflicto y la injusticia del contexto en el que vivieron, y esto también repercute, por ejemplo, en los gemelos. 

Por eso, el dolor es un recurso fundamental en incendies, ya que consigue unir a todos los personajes por mucho que en cada uno existan matices y un trasfondo diferente. 

LA CATARSIS 

La catarsis es el proceso emocional por el cual una persona experimenta sentimientos intensos a través de una obra artística y al vivir esas emociones, se libera de ellas o las comprende mejor. 

También se usa a nivel general para nombrar el momento en que alguien libera emociones reprimidas y siente alivio después.  

La catarsis de los personajes

Los personajes atraviesan un proceso de búsqueda (de la verdad, de sus orígenes…), y esa búsqueda los expone a emociones intensas: dolor, ira, confusión, miedo… Por tanto, podemos ver como todo lo que mantenían reprimido sale a la superficie. 

Al final, aunque lo que encuentran es devastador, hay liberación: pueden cerrar el círculo, comprender y tomar decisiones conociendo la verdad y conociéndose a sí mismos. 

LA CATARSIS DE NAWAL 

los 5 últimos  de la vida de Nawal en silencio representan que incluso aunque Nawal estuvo toda su vida buscando esa la verdad, esta tuvo tal impacto en ella que no la liberó. Más bien lo contrario, tuvo que aislarse en un silencio por no sentirse capaz de expresar lo descubierto, sobre todo ante sus hijos. 

Su única “catarsis” es la intención final de “romper el hilo de la ira”, permitiendo finalmente que sus hijos sean capaces de descubrir sus raíces a través del testamento.   

LA CATARSIS DE JEANNE 

Su proceso de catarsis se da cuando se ve obligada a desprenderse de su forma característica de afrontar los problemas, que es llevarlos siempre al terreno de la lógica, como un problema matemático cualquiera. Se da cuenta de que no todo puede entenderse de esa forma. Ella, su identidad y su pasado no pueden conocerse solamente usando un razonamiento lógico, sino que tiene que salir de su zona de confort, ir más allá y enfrentarse a lo incierto. 

LA CATARSIS DE SIMON 

La catarsis de Simon llega cuando comprende realmente a su madre y su opinión sobre ella cambia. Ya no piensa que fuese distante por rechazo hacia él, sino por la tragedia que marcó su vida, y finalmente comprende que no compartía todos sus secretos no por desconfianza, sino por el bien de sus hijos. Por eso además de la comprensión surge la compasión. 

LA CATARSIS DE NIHAD 

La catarsis de Nihad es mucho más dura. Después de una vida marcada por la guerra y la violencia, descubre la verdad sobre su origen y sobre los actos que cometió sin saber quién era realmente. Este descubrimiento le hace enfrentarse a su pasado y a una culpa imposible de borrar. Su catarsis no trae paz, sino dolor, ya que comprende que su vida ha estado marcada por una tragedia de la que no puede escapar. 

La catarsis del espectador

El espectador también sufre una catarsis al ver Incendies porque la película lo hace empatizar con sus personajes, sentir lo que ellos sienten (desconcierto, angustia, compasión, horror y finalmente, comprensión).  

Al final, cuando llega el desenlace y comprendemos, al igual que los personajes, la verdad, sufrimos un choque emocional, pero también una liberación al llegar a entender por completo a los protagonistas y toda su historia. 

CONCLUSIÓN 

En Incendies, la verdad y el dolor están estrechamente relacionados. A lo largo de la obra, los personajes que buscan la verdad se ven obligados a enfrentarse a un gran sufrimiento. Conocer el pasado significa revivir traumas, pérdidas y errores que habían permanecido ocultos durante años. 

El dolor es un elemento común que une a todos los personajes, tanto a nivel individual como colectivo y además guía sus acciones, sean positivas o no. La guerra, la violencia y el abandono marcan sus vidas y afectan incluso a las generaciones siguientes.  

Aunque descubrir la verdad resulta devastador, también permite comprender lo ocurrido y cerrar heridas. A través de la catarsis, algunos personajes logran entender su historia y a sí mismos, mientras que otros quedan marcados para siempre. De este modo, Incendies muestra que enfrentarse a la verdad, aunque duela, es necesario para romper el ciclo de la violencia y avanzar.